Elling y Yarne


«Elling y Yarne» de Ingvar Ambjornsen. Obra de teatro interpretada por Carmelo Gómez y Javier Gutiérrez.

Elling tuvo la idea de convertirse en «el poeta del puré de patata», «el poeta de la triple p». Sus poemas se distribuirían en los supermercados dentro de las cajas de puré de patata. Pero no en todas. Sólo en algunas. De este modo sólo algunos agraciados podrían leerle y Elling sería famoso y admirado por la gente. Y las cajas de puré desaparecerían de los estantes porque sus admiradores llenarían carros y carros con ellas con la esperanza de que, al abrirlas, apareciera un poemita de Elling que les llenaría de belleza su existencia.
Elling perdió a su madre y su universo se desmoronó. No sabía coger el teléfono porque ella se encargaba de los asuntos telefónicos. Ella le protegía del mundo exterior y él se inventaba aventuras que nunca había vivido. Pero se las creía y las contaba como si en realidad lo hubiera hecho. Su universo era imaginado. Y por esto, por no ser capaz de relacionarse con los demás, le llevaron a un manicomio.
Allí conoció a otro descarriado, a otro marginado, un niño de voz enorme que tan sólo pensaba en comer y en tener relaciones con mujeres. Era Yarne. Yarne se acostaba del revés, con los pies hacia la almohada y dejaba caer la nuca por el borde delantero de la cama. Se creía todo lo que le decían y escuchaba sin pestañear las historias que Elling le contaba: las historias que inventaba alguien que nunca fue capaz de volar fuera de una habitación y que se escondía debajo de la cama cada vez que algo le asustaba. Para Yarne todo era increible y cualquier cosa que le pasaba era lo mejor que le había ocurrido en su puta vida.
En el psiquiátrico Elling y Yarne se hacen amigos. Y cuando dejan ese lugar deciden compartir un piso de reinserción de propiedad estatal. En él intentan rehacer su vida, cambiarla, convertirse en gente normal. Y como cualquiera que se considere normal tienen que comprar, limpiar y hacer amigos. Su amistad nace del desamparo y del aislamiento. Por eso cualquier suceso que viene de fuera la desequilibra. Yarne encuentra a Reidun, la vecina de arriba, borracha y desmayada en la escalera. Y se enamora de ella. Elling encuentra a Alfons un viejo escritor maldito y crepuscular que aprecia su talento y le sugiere que se convierta en un poeta clandestino. A Alfons ya casi nada le interesa salvo consumir su existencia mirando la vidaa y la belleza que hay a su alrededor.
El final es optimista. Elling y Yarne se emborrachan para celebrar el nacimiento del hijo de Reidun. ¿dónde está línea que separa a los que están a un lado y al otro de la locura, de los que viven fuera y dentro del manicomio?

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