Calor. Ánimo roto. Las palabras que escucho no las comprendo. Soy extranjero del lenguaje. Sin embargo su volumen me aturde. Desconecto y conecto. Me he perdido. No importa. Me gustaria estar lejos. Expresionismo abstracto. El color vibra por sí mismo. Pulsando las cuerdas de las emociones surgen los colores. Detrás del placer o del dolor hay algo inesperado. Una manera nunca vista de describirlos. Brotan de un haiku o de un fragmento atonal. Hay imagenes que no existen ni siquiera en ese papel que las sustenta porque nunca nadie, ni siquiera uno mismo, lograrà volver a repetirlas. Surgen inesperadas, amorfas, espontáneas como rocas de viento o como nubes de paja. Vienen del azar y se esconden inmediatamente. Han nacido a la mirada pero se desvanecen en el olvido. Son colores vivos que palpitan un instante antes de secarse. Urdimbre de mi imaginación. Cortezas de esperanza calcinada. Surgen de la piel disparadas por la presión desbordada del bombeo del corazón. No tienen trascencencia, ni peso, ni temor.