Joan Colom, Fotógrafo

Una mujer mastodóntica camina torpemente por la Gran Vía. Su enorme peso la impide caminar con agilidad. Un hombrecillo solitario de semblante bobalicón y aspecto anticuado se cruza con ella y al pasar a su lado sus ojos de miope se clavan en el cuerpo rígido y estrambótico de la mujer. Se aproxima casi rozándola y la mira con deseo y descaro. Musita algo a su oído, un piropo antiguo quizás, o, a lo mejor, una obscenidad que queda sepultada por el ruido ensordecedor de los coches.
Ninguno de los dos se ha detenido. Ha sido apenas un instante, un clic fotográfico y ya se alejan caminando. Después de ver la exposición de Joan Colom parece como si los personajes de sus fotografías hubieran abandonado el papel y decidido salir a dar un paseo por esta tarde encapotada de Madrid.
Scroll al inicio